¡A jugar se ha dicho!

 

 

Les propongo un juego, para ejercitar con los adjetivos y sus antónimos. Miren la lista que está a continuación, donde cada adjetivo tiene un número. Debajo de esa lista, hay una lista con las soluciones. Elijan el correcto para cada posibilidad, y dejen un comentario con el orden adecuado de las respuestas. Por ejemplo si para el adjetivo 1 la respuesta es la B, escriban 1B, y así sucesivamente. Suerte y… ¡A jugar!

  1. alto es el opuesto de…
  2. flaco es el opuesto de…
  3. largo es el opuesto de…
  4. pequeño es el opuesto de…
  5. claro es el opuesto de…
  6. fácil es el opuesto de…
  7. bueno es el opuesto de…
  8. rápido es el opuesto de…
  9. ancho es el opuesto de…
  10. alegre es el opuesto de…
  11.  

     

     

 

Respuestas desordenadas:

A difícil

B  gordo

C  bajo

D angosto

E  corto

F  oscuro

G lento

H  malo

I  triste

J  grande

¿Y? ¿Sabés la respuesta correcta?

¿Qué es un Limerick?

 

 

Quizás ya los conocen, pero si no es así, y si la palabra les suena bastante rara, les cuento que son poemas cortos, generalmente chistosos, con una estructura específica. Los limericks tienen una forma estándar de cinco líneas y un esquema de rima de aabba. ¿Qué quiere decir esto? Que el primer verso (el primer “renglón”), rima con el segundo y con el quinto, mientras que el tercero y el cuarto riman entre sí. Además, la estructura tiene que ser de esta manera:

Primer verso - Define al protagonista

Segundo verso- Indica sus características

Tercero y Cuarto versos- Se realiza un predicado, se cuenta algo sobre el personaje.

Quinto verso- Termina con un epíteto (adjetivo) extravagante (raro, extraño, sorprendente), y repite el nombre del primer verso, o puede repetir casi igualito el primer verso.

 

Para que tenga gracia, el Limerick presenta siempre alguna hazaña o característica desopilante (chistosa, graciosa) de un personaje.

pueblito
Son famosos los limericks de Edward Lear. Acá va uno de “Il libro del nonseso” de este autor:

Era un viejo de colina

de naturaleza fútil y cansina

sentado sobre una roca

cantaba coplas para una oca,

aquel didáctico viejo de colina.


Acá va otro:

A un señor de nombre Filiberto,

le gustaba ir siempre al café concierto

y al dulce sonido de tazas y cucharones

comía trompetas, clarines y trombones

aquel musicófilo señor Filiberto

 

 

Esta es una serie de limeriks de María Elena Walsh, del libro Zoo Loco

 

Una vaca que come con cuchara

y que tiene un reloj en vez de cara,

que vuela y habla inglés,

sin duda alguna es

una vaca rarísima, muy rara.

 dibujo-de-gato-gatito-para-colorear

Un gato concertista toca Liszt,

una lechuza va y le dice: -Chist,

me aburres por demás,

cambia ya de compás

que tengo ganas de bailar el twist.

 

Si cualquier día vemos una Foca

que junta margaritas con la boca,

que fuma y habla sola

y escribe con la cola,

llamemos al doctor: la Foca es loca.

 gallo_gallinaUn Gallo a una Gallina preguntó:

¿Cocorocó? ¿Cocorocó cocó?

la Gallina, indecisa,

primero le dio risa,

pero después le contestó que no.

 

Parece que en Japón había un Mono,

Que dormía la siesta con kimono.

- Que cosa rara es

- decía un Japonés

- ver a un Mono en kimono haciendo nono.

 

Paloma, Palomita de la Puna, paloma-de-la-paz

mira que no te roben tu fortuna,

esa que con descuido

olvidas en el nido:

un rayito de sol y otro de luna.

 

 

¿Y entonces, que son los Limericks? Que mejor que una autodefinición:

 

The limerick’s birth is unclear;

It’s Genesis owed much to Lear.

It started as clean,

But soon went obscene,

And this split haunts its later career.

 

Es que el origen de los limericks es en inglés, así que les dejo algunos para ver si los pueden entender solos, o con alguna ayuda de papis, maestras y/o el diccionario:

 

The first law of Newton I sing

My voice has a relevant ring:

“An object left free

Of hassles will be

Engrossed in just doing its thing.”

 

(Edward H. Green)

 

There was a young student called Fred,

Who was questioned on Descartes and said:

” It’s perfectly clear

That I’m not reallly here,

for I haven’t a thought in my head “

 

(V.R.Ormerod)

 

Ahora, ¿quíen se anima a inventar su propio limerick?

Lecturas salpicadas de lluvia

Van juntos conversando un paraguas y un viejo abrigo ,
en la lluvia de invierno”
ani_cat_its_raining
Dedos de lluvia
Jano Antrix
La lluvia con sus deditos
está jugando en la charca
dibujando redondelas
que se cruzan y se agrandan.
La lluvia con sus mil dedos
y manos acristaladas.
La lluvia se emborrachó
tanto que se está cayendo
y arma el tremendo barullo
bailando encima del techo.
La lluvia tiene mil patas
con zapatillas de hielo
Se puso triste la lluvia
y llora desconsolada
sus lágrimas de silencio
me las pega en la ventana.
La lluvia por pura envidia
quiere meterse en mi cama.
El viento que iba pasandose
detuvo a consolarla
la lluvia juega al pillarse
con el viento que la atrapa.
El viento junto a la lluvia
le hacen cosquilla a mi casa.

pluf

La historia de Gustavo Filipelli
Ana María Shúa
Por correr en un día de lluvia
Gustavo Filipelli resbaló,
cruzó mal la avenida patinando
y por poco lo pisa un camión.
Tenía tal impulso Filipelli
que de un solo terrible resbalón
llegó hasta la misma cordillera
y en las montañas casi se estrelló.
Embocó la cordillera por un paso,
cruzó Chile con un único empujón
y en la mitad del Océano Pacífico
se encontró resbalando sin control.
Venía tan rápido el muchacho
que rozaba la espuma sin hundirse.
En la isla de Pascua estuvo a punto
de voltear una estatua antes de irse.
Atravesó toda Australia, África entera
sin siquiera cambiar la dirección,
atravesó el Atlántico imparable,
se llevó de recuerdo un tiburón,
y llegó hasta la puerta de su casa
todo junto, en el mismo envión.
La aventura de Gustavo Filipelli
me insipó un pensamiento profundo:
“Nunca corras en días de lluvia
si no planteaste dar la vuelta al mundo”

Haikus sobre la lluvia:

  • El haiku|俳句, derivado del haikai, consiste en un poema breve de tres versos, de cinco, siete y cinco sílabas por lo general, pero suele variar según cada autor.
  • Es una de las formas más bellas de literatura japonesa.
  • A continuación podrás leer cuatro haikus sobre la lluvia. ¿Te animás a inventar dos más?
I
Cuando la lluvia
acaricie la tierra
yacerán juntas
II
Asoma un cuerno de caracol
al amor de la lluvia
y se despereza
III
Por la mañana
claros entre las nubes
y algunos charcos
IV
Chocan las nubes
La gente se apresura
Piso los charcos

imagen-contraportada-2

Rinconcito de lectura

En 1945, hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, se lanzó la primera bomba atómica (bomba A), sobre la ciudad de Hiroshima, Japón. La ciudad quedó destruida y murieron miles de personas. Aunque la bomba era cien veces más poderosa que una bomba común, ésta tenía un elemento que no se encontraba en las bombas comunes: la radiación. Sabemos que la radiación es muy peligrosa y que puede causar enfermedades tales como el cáncer.

Cuenta la tradición japonesa que las grullas, aves similares a las cigüeñas, viven miles de años y que, si un enfermo hace mil grullas de papel, se mejorará. De ello se trata este cuento de Elsa Bornemann titulado “Mil grullas”.

grullas1


¡Te invito a ingresar a la siguiente dirección para ver  mil grullas volando! Prepara tus oidos y tu visión para disfrutar de la música y los paisajes que ofrece el cielo: http://www.wikizapping.com/tags/item/grullas

Ahora sí, nos hemos informado sobre la historia de Hiroshima y sobre las grullas, para entender nuestro cuento del día:

¡Disfrutalo!

Mil grullas, Elsa Bornemann

Naomi Watanabe y Toshiro Ueda creían que el mundo era nuevo. Como todos los chicos.

Porque ellos eran nuevos en el mundo. Tambíen, como todos los chicos. Pero el mundo era ya muy viejo entonces, en el año 1945, y otra vez estaba en guerra. Naomi y Toshiro no entendían muy bien qué era lo que estaba pasando.

Desde que ambos recordaban, sus pequeñas vidas en la ciudad japonesa de Hiroshima se habían desarrollado del mismo modo: en un clima de sobresaltos, entre adultos callados y tristes, compartiendo con ellos los escasos granos de arroz que flotaban en la sopa diaria y el miedo que apretaba las reuniones familiares de cada anochecer en torno a la noticia de la radio, que hablaban de luchas y muerte por todas partes.

Sin embargo, creían que el mundo era nuevo y esperaban ansiosos cada día para descubrirlo.

¡Ah… y también se estaban descubriendo uno al otro!

Se contemplaban de reojo durante la caminata hacia la escuela, cuando suponían que sus miradas levantaban murallas y nadie más que ellos podían transitar ese imaginario senderito de ojos a ojos.

Pero Naomi sabía que quería a ese muchachito delgado, que más de una vez se quedaba sin almorzar por darle a ella la ración de batatas que había traído de su casa.

- No tengo hambre —le mentía Toshiro, cuando veía que la niña apenas si tenía dos o tres galletitas para pasar el mediodía—. Te dejo mi vianda —

Naomi… Poblaba el corazón de Toshiro. Se le anudaba en los sueños con sus largas trenzas negras. Le hacía tener ganas de crecer de golpe para poder casarse con ella. Pero ese futuro quedaba tan lejos aún…

El futuro inmediato de aquella primavera de 1945 fue el verano, que llegó puntualmente el 21 de junio y anunció las vacaciones escolares.

A pesar de que sus casas no quedaban demasiado lejos una de la otra, sus familias no se conocían. Ni siquiera tenían entonces la posibilidad de encontrarse en alguna visita. Había que esperar pacientemente la reanudación de las clases.

Acabó junio, y Toshiro arrancó contento la hoja del almanaque…Se fue julio, y Naomi arrancó contenta la hoja del almanaque…Y aunque no lo supieran: ¡Por fin llegó agosto! —pensaron los dos al mismo tiempo.

Fue justamente el primero de ese mes cuando Toshiro viajó, junto a sus padres, hacia la aldea de Miyashima. Iban a pasar una semana. Allí vivían los abuelos, dos ceramistas que veían apilarse vasijas en todos los rincones de su local.

¿Y Naomi?

El primero de agosto se despertó inquieta; acababa de soñar que caminaba sobre la nieve.

El dos y el tres de agosto escribió, trabajosamente, sus primeros haikus:

Lento se apaga
El verano
Enciendo
Lámpara y sonrisas.

Pronto
Florecerán los crisantemos.
Espera,
Corazón.

El cuatro y el cinco de agosto se lo pasó ayudando a su madre y a las tías ¡Era tanta la ropa para remendar!

Sin embargo, esa tarea no le disgustaba. Naomi siempre sabía hallar el modo de convertir en un juego entretenido lo que acaso resultaba aburridísimo para otras chicas. Cuando cosía, por ejemplo, imaginaba que cada doscientas veintidós puntadas podía sujetar un deseo para que se cumpliese.

La aguja iba y venía, laboriosa. Así, quedó en el pantalón de su hermano menor el ruego de que finalizara enseguida esa espantosa guerra, y en los puños de la camisa de su papá, el pedido de que Toshiro no la olvidara nunca…

Y los dos deseos se cumplieron.

Pero el mundo tenía sus propios planes…

Ocho de la mañana del seis de agosto en el cielo de Hiroshima.

Naomi se ajusta el obi de su kimono y recuerda a su amigo: -¿Qué estará haciendo ahora?

“Ahora”, Toshiro Pesca en la isla mientras se pregunta: -¿Qué estará haciendo Naomi?

En el mismo momento, un avión enemigo sobrevuela el cielo de Hiroshima.

En el avión, hombres blancos que pulsan botones y la bomba atómica surca por primera vez un cielo. El cielo de Hiroshima.

Un repentino resplandor ilumina extrañamente la ciudad.

En ella, una mamá amamanta a su hijo por última vez.

Dos viejos trenzan bambúes por última vez.

Una docena de chicos canturrea: “Donguri-Koro Koro- Donguri Ko…” por última vez.

Cientos de mujeres repiten sus gestos habituales por última vez.

Miles de hombres piensan en mañana por última vez.

Naomi sale para hacer unos mandados.

Silenciosa explota la bomba. Hierven, de repente, las aguas del río.

Y medio millón de japoneses, medio millón de seres humanos, se desintegran esa mañana. Y con ellos desaparecen edificios, árboles, calles, animales, puentes y el pasado de Hiroshima.

Ya ninguno de los sobrevivientes podrán volver a reflejarse en el mismo espejo, ni abrir nuevamente la puerta de su casa, ni retomar ningún camino querido.

Nadie será ya quien era.

Hiroshima arrasada por un hongo atómico.

Hiroshima es el sol, ese seis de agosto de 1945. Un sol estallando.

Recién en diciembre logró Toshiro averiguar donde estaba Naomi. ¡Y que aún estaba viva, Dios!

Ella y su familia, internados en el hospital ubicado en una localidad próxima a Hiroshima, como tantos otros cientos de miles que también habían sobrevivido al horror, aunque el horror estuviera ahora instalado dentro de ellos, en su misma sangre.

Naomi se hallaba en una cama situada junto a la ventana. De cara al techo. Ya no tenía sus trenzas. Apenas una tenue pelusita oscura.

Sobre su mesa de luz, unas cuantas grullas de papel desparramadas.

-Voy a morirme, Toshiro… —susurró. No bien su amigo se paró, en silencio, al lado de su cama—. Nunca llegaré a plegar las mil grullas que me hacen falta…

Mil grullas… o “Semba-Tsuru”, como se dice en japonés.

Con el corazón encogido, Toshiro contó las que se hallaban dispersas sobre la mesita. Sólo veinte. Después, las juntó cuidadosamente antes de guardarlas en un bolsillo de su chaqueta.

- Te vas a curar, Naomi —le dijo entonces, pero su amiga no le oía ya: se había quedado dormida.

El muchachito salió del hospital, bebiéndose las lágrimas.

Ni la madre, ni el padre, ni los tíos de Toshiro (en cuya casa se encontraban temporariamente alojados) entendieron aquella noche el porqué de la misteriosa desaparición de casi todos los papeles que, hasta ese día, había habido allí.

Hojas de diario, pedazos de papel para envolver, viejos cuadernos y hasta algunos libros parecían haberse esfumado mágicamente. En la habitación que compartía con sus primos, Toshiro velaba entre las sombras. Mordiéndose la punta de la lengua, extrajo la pila de papeles que había recolectado en secreto y volvió a su lecho.

La tijera la llevaba oculta entre sus ropas.

Y así, en el silencio y la oscuridad de aquellas horas, Toshiro recortó primero novecientos ochenta cuadraditos y luego los plegó, uno por uno hasta completar las mil grullas que ansiaba Naomi

La vida de Naomi dependía de esas grullas.

- Prohibidas las visitas a esta hora —le dijo una enfermera, impidiéndole el acceso a la enorme sala en uno de cuyos extremos estaba la cama de su querida amiga.

Toshiro insistió: -Sólo quiero colgar estas grullas sobre su lecho, Por favor…

Ningún gesto denunció la emoción de la enfermera cuando el chico le mostró las avecitas de papel. Con la misma aparentemente impasililidad con que momentos antes le había cerrado el paso, se hizo a un lado y le permitió que entrara: -Pero cinco minutos, ¿eh?

Naomi dormía. Tratando de no hacer el mínimo ruidito, Toshiro puso una silla sobre la mesa de luz y luego se subió. Y en un rato estaban las mil grullas pendiendo del techo; los cien hilos entrelazados, firmemente sujetos con alfileres.

Fue al bajarse de su improvisada escalera cuando advirtió que Naomi lo estaba observando. Tenía la cabecita echada hacia un lado y una sonrisa en los ojos. - Hay un millar. Son tuyas, Naomi. Tuyas —y el muchacho abandonó la sala sin darse vuelta. En la luminosidad del mediodía que ahora ocupaba todo el recinto, mil grullas empezaron a balancearse impulsadas por el viento Los ojos de Naomi seguían sonriendo. La niña murió al día siguiente. Un ángel a la intemperie frente a la impiedad de los adultos. ¿Cómo podían mil frágiles avecitas de papel vencer el horror instalado en su sangre?

¡La ortografía es un juego!

nave

Hoy vamos a aprender que la ortografía también puede ser un juego. Comprobalo ingresando al siguiente link que aparece debajo. Deberás abordar una nave y disparar a los meteoritos que te amenazan. Si la palabra que tiene el meteorito es correcta, disparale con la B de bien, si es incorrecta, con la M de mal. Mové tu nave con la barra espaciadora.

¡Mucha suerte aeronauta! Bienvenido al espacio….

http://www.vedoque.com/juego.php?j=naves-ortografia.swf

Feliz Día del Amigo

dia-del-amigo

Tipeando

Para empezar a disfrutar este blog, los invitamos a jugar a este juego que los ayudará a mejorar su velocidad de tipeo:

http://abowman.com/google-modules/type-it/

 Cada vez que aparece una letra en la pantalla, deben apretarla en el teclado, y si lo hacen sin mirar, mucho mejor. Hay tres niveles para ir sumando puntos. Pongan “Play” y ¡a disfrutar!

¡Bienvenidos!

Bienvenidos al Blog de Literatura del Dover

Aquí van a encontrar actividades divertidas para hacer en casa, con amigos, con la familia o solos. Podrán explorar las maravillas de la Literatura, divertirse, participar y jugar.

¡Bienvenidos!